Agenda, historia clínica, fotografía, WhatsApp, cobro y gerencia, hechos para medicina estética por una clínica que lo usa cada día.
Pantallas reales de la app, con datos de demostración.
Diez áreas que hablan entre sí. La cita sabe qué material gasta, la foto sabe de qué tratamiento es y la caja sabe a quién liquidar.
Y además: pantalla de sala, cartelería, llamadas perdidas, fusión de fichas duplicadas, copias de seguridad, varias sedes y permisos por perfil.
Pensada para estética y dermatología, no adaptada de otra especialidad. Lo que haces en consulta queda en la historia; lo que recetas, con las alergias delante.
La consulta dura media hora; el tratamiento, meses. La app lleva el hilo para que nadie se quede sin su revisión ni sin su foto de control.
Al terminar, le llegan a su móvil las indicaciones de ese tratamiento. Lo primero que ve son las señales de alarma.
Un modelo por tratamiento. Se firma en la tablet de la clínica o desde casa, y queda guardado en su ficha con fecha y hora.
Lo que deja cada tratamiento y cada profesional, lo que cuesta abrir una hora de sala y cómo va el año frente al anterior.
Y el neto de cada profesional, con el producto imputado a precio de lista y el descuento por volumen para la clínica.
Los gastos del mes repartidos a cada sala por sus horas de apertura: sabes cuánto cuesta abrir y desde qué día del mes empieza el beneficio.
Qué tratamientos y qué pacientes han crecido, qué ha caído y en qué mejorar.
Dos caras de la misma clínica: el equipo trabaja desde el pasillo y la paciente gestiona lo suyo desde casa, sin llamar.
Cada perfil entra directo a lo suyo: recepción a su día, el médico a sus pacientes, enfermería a la sala y dirección al pulso de la clínica.
App para iPhone y Android, en preparación
Le llega un enlace y entra con un código de seis dígitos, sin contraseñas que recordar. Con la marca de tu clínica.
Nada clínico a la vista: la historia se entrega por el cauce que marca la ley.
Lo que una clínica estética suele pagar por separado, o directamente no tiene.
| Lo que necesita la clínica | Lo habitual | aesthet·ia |
|---|---|---|
| WhatsApp compartido por el equipo | El móvil de recepción | Incluido |
| Captación, campañas y leads | Módulo aparte | Incluido |
| Fotos comparables antes y después | El carrete del móvil | Modo fantasma |
| Stock descontado en cada cita | Módulo aparte o de memoria | Incluido |
| Control horario del personal | Otra aplicación | Incluido |
| Usuarios de recepción | Se pagan por usuario | Sin límite |
| Puesta en marcha | Cuota de alta | Incluida |
Al hacer la foto de control, el móvil muestra encima, en transparencia, la foto de la primera visita. Se encaja una con otra y se dispara. Así la comparación enseña el tratamiento, no un cambio de luz o de postura.
Desde el navegador del teléfono, sin instalar nada.
Nada en el carrete del iPhone ni en un WhatsApp personal.
Para enseñárselo a la paciente en consulta, con su consentimiento de imagen.
Lo hace una clínica que guarda aquí sus propias historias. Por eso lo explicamos con detalle.
Los datos de una clínica viven separados de los de las demás.
Teléfonos, observaciones y datos clínicos sensibles se guardan cifrados.
Se abren con enlaces firmados que caducan a los pocos minutos.
Cada persona ve solo lo suyo y queda anotado quién abre una historia. Exportación y anonimización según el RGPD.
Ninguna función queda reservada al plan caro. Recepción, administración y pacientes no cuentan. Sin permanencia y sin cuota de alta.
Precios al mes, sin IVA. Profesional adicional, 15 € al mes.
aesthetia estará disponible en breve. Déjanos tus datos y te guardamos plaza: te avisamos antes que a nadie y te enseñamos la app con tu forma de trabajar. Sin pago y sin compromiso.
Escribe el nombre de tu clínica y entra con tu correo, tu contraseña y tu verificación en dos pasos.
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